Cada proyecto empieza igual: alguien con una idea y la decisión de construirla bien. Lo que cambia es el concepto, la ciudad y el punto de partida. Lo que no cambia es el método.
Primera consulta de 30 minutos, sin coste y sin compromiso.
Dani y Sheila querían abrir una taberna de vinos y tapas en Alicante: un espacio cálido, con carácter propio y una propuesta que funcionara sin salida de humos.
Ese condicionante no era menor. Sin extracción, la carta tenía que construirse sobre producto frío y elaboraciones sin cocción directa, lo que en la práctica limita muchísimo lo que se puede ofrecer y a qué precio.
La solución llegó por el equipamiento: la incorporación de un horno de alta velocidad permitió ampliar la propuesta sin necesidad de obra. A partir de ahí construimos la carta tomando esa restricción como punto de partida del diseño, no como una limitación que sortear. El resultado fue un concepto coherente, ejecutable en ese espacio y con el margen calculado desde el primer plato.
Rentable desde el primer día, sin pérdidas y sin un solo mes en negativo.
Kentucky llevaba más de treinta años abierto en Molina de Segura. Todo el mundo conocía el nombre, el producto y lo que representaba. Antonio decidió adquirir el local, hacer un rebranding completo y relanzarlo manteniendo la esencia, pero con una estética nueva y una operativa profesionalizada.
Acompañamos el proceso completo: diseño de la carta, definición del espacio interior, selección de maquinaria y dirección del proyecto hasta el día de la apertura.
El reto aquí no era crear algo nuevo, que suele ser más fácil. Era relanzar algo con historia sin romper lo que ya funcionaba, que es un equilibrio bastante más delicado: cada cambio arriesga a la clientela de treinta años y cada cosa que no cambias arrastra el problema que te llevó a relanzar.
Beneficios desde el día uno. El plan es estabilizar el EBITDA en el 15 % con subidas de precio anuales progresivas.
Bertrand tenía el concepto claro: traer la arepa venezolana a España con un modelo replicable. Lo que necesitaba era alguien que ejecutara el proyecto completo en Sevilla mientras él gestionaba el resto desde fuera.
Durante dos meses actuamos como project manager: altas de seguros, cambios de titularidad de licencias y suministros, intermediación con proveedores externos, selección de maquinaria, contratación y formación del personal y diseño de la carta. Todo hasta la semana de apertura.
Es el caso que mejor ilustra qué significa un único interlocutor: el inversor no coordinó a diez proveedores desde otra ciudad, porque lo hicimos nosotros.
El primer local abre en una zona residencial de Sevilla, con paso de gente moderado. Si los números se sostienen, el plan es replicarlo en otras ciudades y formatos: food trucks, quioscos y locales a pie de calle.
Viabilidad antes de firmar, carta con escandallos reales y operativa montada antes de abrir la puerta. Cambia el concepto, la ciudad y el punto de partida; no cambia el orden en que se construyen las cosas.
En 30 minutos analizamos tu proyecto, valoramos su viabilidad y te decimos qué necesita para funcionar. Sin coste y sin compromiso.
Si ya tienes un local en mente, dinos la dirección: es lo primero que miramos.